Pastoreo excesivo y estrategias de gestión preventiva

Pastoreo excesivo y estrategias de gestión preventiva

Pastoreo excesivo y estrategias de gestión preventiva

El sobrepastoreo es pastar una planta antes de que se haya recuperado de un pastoreo anterior. El pastoreo excesivo puede ser nocivo, no solo al equilibro natural de los terrenos de pastoreo, sino también para las ganancias del productor. Para evitar el sobrepastoreo, el manejo del ganado en praderas ganaderas requiere ser flexible y comprender la compleja relación suelo-planta-animal.

“El pastoreo es un acto de equilibrio,” dice Dave Pratt, dueño de la escuela de agricultura rentable, Ranching For Profit, “entre las necesidades de los animales, el suministro del forraje, las necesidades de la vida silvestre y tus propias necesidades.”

Los terrenos de pastoreo son gobernados por una multitud de sistemas y procesos biológicos. Cuando estos sistemas pierden el equilibrio, puede ocurrir un sobrepastoreo.

Pratt explica, “El sobrepastoreo es el consumo de una planta antes de que se haya recuperado del pastoreo anterior.” El sobrepastoreo es un factor de tiempo, no de especies animales o de números. Puede ocurrir en sistemas de pastoreo rotacional o continuo. Según Pratt, esto ocurre de dos maneras – los animales se quedan en un potrero por mucho tiempo o regresan al potrero demasiado pronto.

Durante el sobrepastoreo, los animales reducen el área de hojas de las plantas, reduciendo la capacidad de las plantas para interceptar luz solar y crecer nuevas hojas. Esta reducción a su vez retarda el crecimiento de la planta, drena sus reservas de energía y, si no se detiene, puede llevar a la eventual muerte de la planta. Los sistemas de raíces debilitadas disminuyen la estabilidad de la tierra y las plantas se vuelven más susceptibles a las sequías y a la presión de las malezas.

Un indicador común de sobrepastoreo es cuando los animales quedan cortos de pastoreo. La composición de especies en praderas sobre pastoreadas es dominado por especies de pastos cortos como el bluegrass o poa. Las especies de pastos más altos y apetecibles lentamente pasan de la escasez a la desaparición total en la medida que la pradera es consumida una y otra vez. El espacio entre las plantas y las áreas expuestas de suelo también se incrementan lo cual lleva a un mayor riesgo de erosión de suelo e invasión de malezas.

Para prevenir el sobrepastoreo, es esencial considerar la tasa de crecimiento de las plantas, los procesos naturales de terrenos en pastoreo y el comportamiento animal al pastar. Hay muchos estilos de gestión de praderas donde elegir: rotacional, grupal, holístico o por célula por ejemplo. Depende del administrador de praderas elegir una que funcione mejor para cada situación.

Cualquiera sea el estilo elegido, un plan de praderas bien diseñado basa las rotaciones según las tasas de crecimiento de plantas durante todo el año. Además, los animales son movidos regularmente. Este tipo de gestión imita el proceso natural de migración de grupos de herbívoros mayores los cuales evolucionaron al unísono con las praderas hace millones de años. Cuando es utilizado de manera apropiada, el pastoreo controlado tiene el potencial de mejorar significativamente las condiciones del terreno mediante mejoras en la salud del suelo y la producción de forraje.

Troy Bishopp, un especialista en praderas de Nueva York, aconseja a los productores que sean conservadores y realistas al planificar sus praderas.

“Háganlo un día a la vez, siempre háganse las preguntas del tipo ‘¿Qué pasa si ….?’ y tenga sus metas claras respecto de lo que quiere lograr,” aconseja Bishopp. “Comienza con algo que en verdad puedes manejar y no ir más allá de sus medios.”

Le recomienda a los productores a utilizar un gráfico o planilla de pastoreo para asistir en la planificación. Además, Bishopp dice, “ Es necesario caminar por el terreno y ‘conectarse con la tierra’ (saber) qué es lo que en verdad tiene antes de marearse con el pastoreo para luego quedarse sin capacidad de pastar antes de que termine la temporada.”

Los factores a utilizar para diseñar un plan de praderas controlado incluyen periodos de recuperación, periodos de pastoreo, índices del ganado, temporada de uso, entre otros.

Es importante tener un plan de pastoreo. Los períodos de recuperación, también conocidos como períodos de descanso, deben ser ajustados según los índices de crecimiento de las plantas durante el año. Cuando hay crecimiento lento, los períodos de descanso deben ser largos con periodos cortos de pastoreo y viceversa. Esto permite que los productores aprovechen el comportamiento de pastoreo selectivo del ganado, al mismo tiempo en que mantienen un tiempo de recuperación adecuado para las plantas.

“Ocho a 10 potreros pueden detener el sobrepastoreo,” dice Pratt, “Pero no es suficiente obtener períodos de pastoreo lo suficientemente cortos y obtener el mayor rendimiento animal.”

Pratt sugiere que se necesitan 16 potreros o más para mantener un alto rendimiento. El número de potreros necesarios varía para cada circunstancia según el número de animales y la cantidad de forraje disponible. Al igual que con los periodos de pastoreo y descanso, los índices de ganado deben fluctuar para coincidir con los cambios estacionales en la capacidad de carga de las praderas.

Coincidir el suministro de forraje con los requerimientos del rebaño ayuda prevenir el sobrepastoreo. La consolidación de los rebaños e incrementar la densidad del rebaño aumenta el “efecto de rebaño”, lo cual mejora las condiciones de la pradera y promueve un pastoreo más uniforme. Es importante considerar que, incluso en los sistemas de pastoreo mejor diseñados y controlados, el sobrepastoreo puede ocurrir de todas maneras.

“Siempre suponer que habrán errores,” dice Pratt. “Es probable que el periodo de recuperación les salga muy largo o muy corto. A veces se equivocarán respecto al periodo de pastoreo. Algunos lugares serán pastados más de lo que quisieras o esperabas.”

“Todo esto está bien siempre y cuando aprendan de sus errores,” añade Pratt. “Hagan el esfuerzo de evitar cometer un error por cuarta o quinta vez.”

Para ayudar a que las cosas salgan bien desde el principio, Pratt le sugiere a los productores que primero definan su fundación económica y financiera.

“Conozcan sus márgenes,” dice. “Mantengan sus gastos generales reducidos. Conozcan los niveles de facturación que necesitan. Monitoreen el flujo de dinero. Aseguren de invertir el capital en cosas que les generen ingresos, no en activos fijos.”

Adicionalmente, los productores deberían crear mezclas de animales que les permiten reducir el tamaño del rebaño anual y estacionalmente en casos como las sequías.

Respecto a la gestión, Bishop ofrece las siguientes sugerencias para evitar una situación de sobrepastoreo:

  • Tener alimentos disponibles o almacenados durante la primavera para no ser forzado a un pastoreo anticipado.
  • Utilice un gráfico de pastoreo para planificar una rotación.
  • Vigile el crecimiento de la pradera y las aguas lluvias.
  • Mantener residuos de pasto apropiados según su área.
  • Utilice su “instinto” para las decisiones sobre el manejo de praderas en condiciones de clima seco.
  • Tenga un plan de contingencia antes de que lo necesite.

Es importante notar que errores como el sobrepastoreo son una realidad. Pero con buena planificación y una adecuada gestión de praderas, las praderas pueden ser saludables y productivas, asegurando que el ganado también sea saludable y productivo. Los productores que incluyen estrategias de gestión de praderas en su arsenal están mejor preparados para lidiar con estos problemas cuando se presenten.

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